Las cotizaciones de bodega se demoran por una razón simple: la solicitud llega incompleta y el operador tiene que devolver preguntas. Con estos ocho datos, la primera respuesta puede ser un número.
- Ciudad y, si la sabes, zona (Funza no es lo mismo que Fontibón para una flota).
- Qué es la mercancía: familia, si es alimento, medicamento, peligrosa o de alto valor.
- Cuánto: en estibas, metros cúbicos, metros cuadrados o cajas. Cualquiera sirve; la bodega lo convierte a posiciones.
- Temperatura: seca, refrigerada (0 a 8 °C) o congelada (−18 °C).
- Cómo entra y sale: en contenedor, en camión con estibas, suelta en cajas. Y cuántas veces al mes.
- Duración: un mes, seis, un año, indefinido. Los contratos largos bajan la tarifa.
- Servicios: sólo guardar, o también picking, inventario en sistema, cross-docking, transporte.
- Cuándo empiezas. «Ya tengo la mercancía en el puerto» cambia la prioridad de todos.
Lo que no hace falta al principio
No necesitas RUT, cámara de comercio ni referencias para pedir un precio de referencia. Eso lo pide la bodega al vincularte como cliente, después de que el precio te sirva.
Cómo leer la cotización que te llegue
- Pregunta si la posición es por estiba ocupada o por estiba reservada: la segunda se paga aunque esté vacía.
- Confirma qué altura y peso máximo por estiba admite el rack.
- Pide el valor de manipulación por entrada y por salida, y si el picking por unidad se cobra aparte.
- Mira el mínimo mensual y el preaviso de salida.
En CotizaBodega el chat te pregunta exactamente estos datos y arma la solicitud por ti. Es gratis y sin obligación de contratar.
