El precio por posición es lo primero que se mira y lo último que decide el costo real. Estas diez cláusulas mueven más plata que la tarifa.
- Posición ocupada o reservada: la reservada se paga vacía. Pide ocupada con un mínimo razonable.
- Mínimo mensual: cuántas posiciones o cuánto valor pagas aunque no uses.
- Manipulación: qué incluye una entrada y una salida (¿la estiba completa? ¿por caja?), y qué pasa con el picking.
- Horarios y citas de muelle: recargo por recibir fuera de horario o sin cita.
- Estibas no estándar: cuándo una estiba cuenta como dos posiciones.
- Seguro: quién asegura la mercancía, por qué valor y con qué deducible. La póliza del inmueble no cubre tu carga.
- Responsabilidad por faltantes y averías: tolerancia de inventario y cómo se liquida la diferencia.
- Reportes: acceso al inventario en línea y frecuencia de conteos cíclicos.
- Ajuste de tarifa: por IPC anual o cuando se le antoje. Fíjalo.
- Salida: preaviso, costo de retirar la mercancía y qué pasa con lo que quede después de la fecha.
Lo que no se firma
- Retención de mercancía por cualquier saldo en discusión sin un procedimiento claro.
- Renovación automática por un año sin preaviso corto.
- Exclusión total de responsabilidad por faltantes.
- Cambio unilateral de bodega o de ciudad.
Pide siempre el contrato antes de la cotización final: muchas condiciones cambian el precio por posición que te dieron.
